29 abr. 2010

Descubriendo a Job, despidiendo Acusados

Hace hoy una semana, la segunda temporada de Acusados llegaba a su fin, y con ella se despedía debido a sus bajas audiencias. Acusados nunca fue especialmente exitosa, pero su primera temporada se despidió con máximo y por ello fue renovada. El equipo de guionistas cambió, y aunque al principio la historia era un tanto confusa, consiguieron encauzarla para ofrecernos una segunda temporada de infarto, con unas tramas sólidas, un misterio interesante y unas actuaciones impecables.
Acusados se ha despedido por la puerta de atrás en cuanto a audiencias se refiere, pero lo ha hecho a lo grande, resolviendo las tramas de forma magitral, y es que con su recorrido, no podía haberlo hecho de otra forma.

Si no conoces la identidad de Job, mejor no cruces esta línea.

En este blog nos habíamos quedado en el punto de no retorno con el sorprendente asesinato de Jorge Vega, y con el descubrimiento de la lista de Job. Nos econtrabamos en el 5º capítulo y la emoción no hizo más que subir: por un lado teniamos la búsqueda de Alba como única testigo del asesinato de su padre a manos de Job, y por otra teníamos la persecución al propio Job. Revelar su identidad e impedir que matase a la niña era la prioridad de la jueza Ballester, incluso por encima de su familia.
Poco a poco la investigación sobre la lista nos llevó a la conclusión de que Job asesinaba a indiviuos que por alguna razón se le habían escapado a la justicia a pesar de ser delincuentes. Una especie de Dexter, pero con la diferencia de que a éste se le había ido la situación de las manos y ha matado ya a varios inocentes.

La intensidad de los capítulos iba en aumento, ya no solo porque nos ibamos acercando cada vez más a Job, sino porque la información se nos iba dosificando muy bien, y aunque la revelación del topo en el juzgado no sorprendiera a nadie, los enfrentamientos Ballester-Aurora estaban a la altura de la función, proporcionándonos cara a caras que pasarán a la historia. Menudos dos monstruos de la interpretación frente a frente.

Para los últimos capítulos nos tenían reservada la traca final, una season finale de infarto: teníamos controlados a todos los de la lista de Job, por lo que estabamos a un paso de conocer por fin su identidad, pero Acusados todavía se guardaba un par de ases en la manga. Primero nos planteaban a Aurora como Job, intentando ayudar a Julio (el topo) a escapar y posteriormente plantándose en la mesa donde Job se reunía (si, por si aun no lo he dicho, Job era un grupo de personas). Pero todo dio un giro inesperado con su suicidio a manos del brazo ejecutor de los asesinatos. No se entendía del todo su muerte, pero a la vista de los acontecimientos tampoco era extraño, ya que Ballester estaba a punto de dar con Job y todo se le había ido de las manos, después de todo, el suicidio tampoco era descabellado.
Así de desconcertados nos encontrabamos cuando arrancaba "El final del camino" y para colmo de males comenzaba por el final: Rosa Ballester en la mesa de Job, tentada por sus miembros para unirse a ella, a cambio de la muerte de su principal enemigo Joaquin de la Torre. Por fin se haría justicia, pero...¿aceptaría Rosa que fuese de ese modo?
Volviamos un día atrás y la acción comenzaba, por fin entenderíamos todo lo acontecido en la temporada. Rosa, gracias a la casa donde Espinosa se reunió Espinosa con Job accedió a la lista de propiedades del grupo, y por consiguiente descubrió la identidad de este, que no era otro que el juez Castillo, padre de Aurora y espejo en el que Rosa se miraba. Precisamente por esto Ballester decidió encontrarse con él y pedir las explicaciones oportunas y fue entonces cuando caímos en al cuenta de que la solución siempre ha estado ahi: el asesinato de la mujer de Javier Castillo a manos de un ladrón que nunca fue juzgado. Esa fue la primera víctima de una larga serie de venganzas a modo de sentencias. ¿Quienes eran el resto de Job? No tardaríamos en conocerlos: dos jueces más del Tribunal Superior.
Con la muerte de un anterior miembro de Job quedaba un puesto vacante, el cual estaba siendo ofertado a Ballester al principio del capítulo. La respuesta de Rosa fue contundente, no deseaba que el final de De la Torre fuese así, y tras avisarlo de la bomba situada en su coche (bomba que utilizaria para deshacerse de Ricardo Díaz) decidió rechazar la interesante propuesta ("habeis matado a muchos inocentes!") y enfrentarse al juicio por sus acciones en la instrucción del Caso Metrópolis. Su resolución daba igual, si Job estaba compuesto por altos magistrados, la justicia carecía de valor alguno.
Con este gran momento despediamos una de las mejores series nacionales de los últimos años, solo me queda dar las gracias a Mónica López y a José Coronado, pero sobretodo a Blanca Portillo. Gracias Acusados.

2 comentarios:

fon_lost dijo...

Yo me resisto a darle las gracias a Coronado, que nunca ha llegado a convencerme. Es cierto que a veces parecía algo iluminado, pero al lado de las 2 grandes, no valía un pimiento. Me encantó la resolución de la trama, y todo lo que he disfrutado con la serie. No lo han hecho oficial todavía, pero la renovación es imposible. En fin...

30 de abril de 2010, 0:05
irga dijo...

A mí también me gustó mucho Acusados, especialmente la segunda temporada.

Eso sí, en lo de que las actuaciones son impecables no estoy de acuerdo. De hecho me desesperaba porque a la mayoría se les notaba demasiado que estaban actuando, se les veía muy poco naturales. Y además es raro, porque Blanca Portillo normalmente me encanta.

Pero bueno, desde que empecé a ver series extranjeras en VO cuando veo alguna española siempre me parece que actúan mal. No sé si será porque es más difícil darse cuenta de si alguien actúa bien o mal cuando habla otro idioma. Porque digo yo que es imposible que la mayoría de los actores de fuera sean buenos y los de aquí no... :)

30 de abril de 2010, 0:29