Desde los inicios de Breaking Bad siempre se han ido estableciendo ciertos paralelismos con Weeds, por su argumento más que por sus personajes (totalmente opuestos), y a vista de los primeros capítulos de la segunda temporada, parece que esto va a seguir siendo así, ya que nos encontramos con un Walter al límite, más incluso que la Nancy de la quinta temporada.Antes de ponerme con esta segunda temporada (después de una maravillosa primera, con Emmy para Cryston incluído) Sunne me comentaba que solo había visto la season premiere y que la tenía un poco olvidada , por lo que mis espectativas respecto a ella bajaron. Pero afortunadamente nada más lejos de la realidad (no entiendo como después de ese final de capítulo alguién puede no desear ver el siguiente), la serie ha regresado en plena forma, con un gran nivel situando a todos los personajes al límite:
(A partir de aquí si no la has visto aún, mejor no sigas leyendo o hazlo bajo tu propia responsabilidad y así te animas a ponerte con ella).
Walter y Jesse no podían encontrarse en uan situación peor: presencian el asesinato de un narcotraficante por su jefe, Tuco, por lo que terminan siendo secuestrados presentándoseles dos opciones: morir y llevarse el secreto a la tumba, o fugarse a la frontera de México para seguir trabajando para Tuco.
Finalmente tras un angustioso, pero genial, segundo capítulo consiguen matarlo y darse a la fuga. Eso si, con la inestimable ayuda de su cuñado (aunque sin saberlo), y a punto de ser descubiertos por él.
Mientras tanto, su mujer y su hijo se encuentran desesperados ante la desaparición de Walter y lo que se empieza a entrever: la existencia de un gran secreto en la vida de éste. Y por si esto fuera poco, su embarazo está cada vez más avanzado.
Respecto a sus cuñados, él se encuentra dedicado en cuerpo y alma a su trabajo, encontrar a Tuco para responder por los asesinatos, y por otro lado, haciendo todo lo que puede por encontrar a Walter (no sabe lo cerca que lo ha tenido). Ella por su lado, se encuentra cada vez más distanciada de su marido, igual que de su hermana, tras el robo de la tiara para el bebé.
En definitiva, que entre Weeds y Breaking Bad se está bordeando mucho la delgada línea roja, están jugando con los límites, y así, yo como telespectador sufro lo insufrible (es extraño, pero se disfruta mucho del sufrimiento).





