19 dic. 2011

La fe de Dexter

(Spoilers hasta el 6x12: "This is the way the world ends", o lo poco que ha aportado esta temporada)

Cuando esta sexta temporada de Dexter comenzaba allá por octubre yo ya me mostraba receloso con las tramas que se atisbaban, colocando a la religión en un primer plano por primera vez. No obstante el malo de la temporada prometía, gracias a la escenificación de la profecía que llevaba a cabo, y aunque poner a nuestro asesino en serie en un dilema moral, de fe, poodía sentarle muy bien a la serie lo cierto es que nada más lejos de la realidad.
Por mucho que me cueste porque Dexter siempre ha sido una de mis series favoritas, hay que decir alto y claro que nos encontramos ante la temporada más floja de la serie, y con diferencia ya que siempre defenderé la tercera temporada como la del mayor crecimiento y desarrollo de los personajes.

La premisa no es del todo mala, pero si lo es todo su desarrollo. Travis, como gran villano ha tenido sus momentos, pero ha quedado totalmente deslucido con el engaño que los guionistas nos pretendieron colar desde el principio. De haber sabido manejar bien la situación el resultado global habría sido diferente, pero han sido tan torpes que el juego se les ha venido abajo desde el inicio, con lo que la sensación de tomadura de pelo no hacía más que crecer a medida que se sucedían los capitulos sin revelar la muerte de Gellar. Tener que esperar 9 capítulos para encontrar el cadaver de Gellar sabiendo que estaba muerto desde el principio ha sido exasperante (esas apariciones "del fantasma" tras las ventanas...).
Este asunto ha ralentizado muchísimo el ritmo de la temporada, haciendo que cada capítulo fuese casi una tortura fruto del avance cero en los casos.
Por si fuera poco, los secundarios, para variar, no podemos decir que hayan estado brillantes, con Batista, Quinn y LaGuerta estorbando más que enriqueciendo, y con la inclusión del nuevo detective y de la nueva niñera sin ningún fin interesante más que hacer bulto.

Pero no todo ha sido malo en esta temporada. Debra por fin ha conseguido salir de la sombra de su hermano, erigiéndose como el personaje a tener en cuenta de aqui al final de la serie. Ya no solo porque por fin se ha producido la revelación que todos esperábamos, con ella descubriendo la verdadera naturaleza de su hermano "encargándose" de Travis, sino que gracias a la terapia a la que estaba acudiendo ha conseguido conocerse a si misma y darse cuenta de sus verdaderos sentimientos hacia Dexter (anda que menudos son los guionistas, enamorar ahora a Jennifer Carpenter del que ya es su ex). Sin duda ha protagonizado los mejores momentos de la temporada, y por fin la tenemos en el punto en el que la queriamos ver.

(El momento más esperado: Debra conociendo al oscuro pasajero de Dexter)

Por otro lado esta el tema de brother Sam, que sin haber despertado en mi mucho interés si ha hecho que Dexter se planteara algunas cosas, lo que le llevó a ver que el amor hacia su hijo Harrison es su particular fe.
Por esto la season finale ha destacado por encima de la mediocre temporada, porque ha colocado a Harrison en el punto de mira de Travis, lo que ha añadido mucha emoción a los instantes finales. Obviamente Dexter no podía permitirse otro palo como el de Rita, por lo que finalmente todo ha salido bien en este sentido.

Nos quedan por delante dos temporadas sobre las que no me atrevo a elucubrar. En esta temporada he perdido un poco mi fe en Dexter, pero espero que ahora que Debra conoce el gran secreto de su hermano la serie recupere la forma y nos brinde una gran despedida en los 24 episodios restantes, porque Dexter está entre las grandes series de nuestro tiempo y merece despedirse como tal.

3 comentarios:

Manuel1 dijo...

Amen. xD

19 de diciembre de 2011, 18:38
herb_b dijo...

En baja forma no, lo siguiente... toda una temporada para llegar al punto en el que ya estaban al final de la anterior, y que no se atrevieron a llevar hasta sus ultimas consecuencias de manera absurda, ya que lo habian ido preparando todo mucho mejor que en esta. Me lo tomo como un "vale, la cagamos el año pasado", y todo la temporada, como relleno propiciado por culpa de ello. Esperemos que ahora que si que parece que por fin var a ir hacia adelante, la serie recupere su pulso, por que seria una pena, con lo grande que fue esta serie, que nos despidieran con una sucesion de temporadas de nivel similar a esta.

20 de diciembre de 2011, 2:12
satrian dijo...

Casi la trama del hermano Sam es la que más ha destacado, pero ha sido un intento de provocar con la religión que les ha quedado chusco, y una consecución de intentos de forzar tramas que no resultan, y el final hubiera cuadrado mucho más la pasada temporada, aquí de nuevo forzado.

20 de diciembre de 2011, 12:10