24 jun. 2011

Bryce, Tara y todos los demás

Que una serie sea cancelada siempre es doloroso para sus seguidores, en mayor o menor medida, pero siempre hay que tener en cuenta el estado en que se encuentra la serie. En el caso de United States of Tara hay que reconocer que cuando se produjo su cancelación no estaba atravesando por buen momento, ni a nivel creativo ni sobretodo en el tema de audiencias, por lo que la decisión no nos debía coger por sorpresa.
Pero como en las dos anteriores temporadas, la trama solo estaba tomando forma y una vez que cogió forma nos regaló una segunda mitad de temporada fantástica, un poco más oscura de lo habitual pero mucho más interesante. Es entonces cuando la cancelación se volvía más dolorosa.

¿Aún no te has despedido de Tara y los suyos? Pues por tu sano juicio mental no continúes leyendo.

El nuevo reto que debería tener ocupada a Tara en esta tercera temporada era el sacarse su título universitario, pero nada más lejos de la realidad porque allí conoce a un peculiar profesor de psicología que no tardará en sentir curiosidad por su trastorno, lo que le llevará a implicarse más de la cuenta en el tratamiento. Gracias a él nos metemos de lleno en la trama que centrará la temporada que no es otra que la aparición del nuevo alter: Bryce, el hermanastro que violó a la propia Tara y a su hermana Charmaine y que parece el causante de la difícil situación que atraviesa nuestra protagonista.
Fue la aparición de Bryce en escena la que hizo ganar enteros a la temporada, con él llegaba una trama un poco más oscura, porque el personaje en si lo era a pesar de contar con solo 15 años de edad, ya que su propósito era acabar con la vida del resto de alters para una vez quedar solo Tara y él, acabar con la vida del cuerpo que habitaba, no sin antes hacer su vida lo más miserable posible.
Bryce tomó el control del cuerpo y poco a poco se fue deshaciendo de todos y cada uno de los otros alters, dominando por completo la situación y haciendo desaparecer la presencia de Tara casi por completo. Revolucionó la vida de nuestra protagonista, pero también la de su familia y amigos y por consiguiente también la serie, dejando a Tara en una encrucijada consigo misma en la que no le quedaba más remedio que aceptar someterse a tratamiento.

Aunque Bryce ha sido el epicentro de esta tercera temporada, los secundarios han intentado aportar un punto más cómico con sus diferentes tramas, porque el drama que vivía Tara era demasiado: por un lado Kate con su nuevo trabajo y con él, su relación estable y madura, así como con sus intentos de huida de su hogar, pero terminando siempre apoyando a su familia; con Marshall abriéndose camino poco a poco en el mundo del cine y sufriendo un gran mazazo con la muerte de Lionel, su primer amor; con Charmaine lidiando con Neil y con su hija, intentando mantener vivo el feminismo; y con Max rozando el límite ante lo desbordada que se encontraba la situación en todos los frentes.


Cuando se anunció la cancelación, más o menos sobre el sexto capítulo, la temporada entera se encontraba ya grabada. Desconozco si al final se ha hecho algún cambio o se ha vuelto a grabar la ya por entonces series finale, pero sea como fuere a mi me ha dejado un buen sabor de boca. La temporada tuvo sus momentos reguleros, pero cuando se puso las pilas nos ofreció una trama original que le dió un giro al drama de la protagonista y viendo como ha trancurrido todo me parece que el final es el más coherente con la historia: Tara necesita ayuda urgente porque la situación se le ha ido completamente de las manos, llegando a hacer mucho daño a su familia, y la única salida para su problema es recibir un tratamiento serie en manos de profesionales. Pero no solo ella ha tenido el cierre que merecía, sino que Charmaine ha conseguido la felicidad formando una familia con Neil, Kate ha logrado estabilizarse un poco por fin y aunque Marshall ha sufrido un duro golpe, centrándose en su carrera lo superará todo. Especialmente me alegro por Max, porque por fin podrá tener un poco de tiempo para él, que ya lo merecía, un descanso que a buen seguro le vendrá bien para soltar toda esa rabia contenida que tanto daño le estaba causando.

Tres temporadas pueden parecer muy pocas, pero creo que han sido suficientes para contarnos la peculiar historia de Tara y su familia. Sus comienzos fueron dubitativos, pero a nivel general yo estoy muy contento de haber hecho este breve recorrido junto a los Gregson.

2 comentarios:

Óscar dijo...

Hombre, a mi el tema de Bryce me ha dejado un poco vacío al final de la temporada cuando Tara simplemente cae del puente y sale la secuencia de como lo mata, pero yo creo que 3 temporadas han sido más que suficientes, y no sé que contarían más, y sí, la aparición de Bryce saliendo del concierto de Max y rajándose es lo que hizo ganar enteros a la temporada, que eso sí, me encantan sus escenas finales ya sea con Charmaine rompiendo aguas mientras T se estrella con el coche o con Bryce cortándose el pelo y lanzándoselo a Max.
Un saludo!:)

24 de junio de 2011, 13:49
Spoiler Alert! dijo...

Es cierto que en la segunda parte de la temporada mejoró mucho pero no me pareció que estuviera al nivel de lo que ha dado Tara en temporadas anteriores. Eso sí, como dices, la finale deja con buen sabor de boca. Saludos!

24 de junio de 2011, 13:50