Imperium, lo que puedo haber sido y no fue


Cuando se anunció la continuación de la historia de Hispania mediante una nueva serie centrada en Roma, y protagonizada por Lluís Homar y Pepe Sancho, no puede evitar echarle un vistazo a su piloto, porque todo apuntaba a que viviríamos un duelo interpretativo de los que hacen historia. Y así, además de vivir un magnifico enfrentamiento entre estos dos grandes actores, las tramas se presentaron con solvencia, prometiendo acción, muertes y sobre todo traiciones e intrigas familiares que nos mantendrían enganchados en su breve primera temporada (compuesta por solo 6 episodios).

Excelentes actores, interesante punto de partida, magníficos decorados, cuidado vestuario, destacada fotografía...todo estaba dispuesto para lograr sacar adelante una de las series más ambiciosas de la ficción española, pero el público no respondió. Quizás por que la cadena no supo vender la serie diferenciándola de su predecesora, o por que el público al que va dirigida este tipo de ficción no estaba en la cadena, pero lo cierto es que no despertó interés desde el principio. Y fue una lástima, porque estábamos ante uno de los mejores pilotos que se han hecho en nuestro país. ¿Mantuvo el nivel en los siguientes episodios? Lamentablemente no.

Las buenas intenciones estaban ahí, y nunca diré que fue una serie mediocre, ni mucho menos mala, pero distó bastante de mantener el nivel, con tramas repetitivas y traiciones que se podían anticipar desde el minuto uno. Fue ahí en lo que falló, en no saber manejar la tensión y los pequeños misterios que intentó plantear, ya fuese la verdad que perseguía Cora, los traidores dentro de la familia Sulpicio o el supuesto asesinato del hijo de Marco y Claudia.
A pesar de esto, las estupendas interpretaciones femeninas lograban mantener el interés, eclipsando totalmente a primeros espadas de la ficción (Sancho estuvo relegado a un segundo plano y Homar se dedicó a gritar todas sus líneas de guión, como si no tuviera más registros), encumbrando definitivamente a Nathalie Poza, poniendo el foco sobre una Elvira Mínguez soberbia y lanzando al estrellato a una cada vez más madura (interpretativamente hablando) Aura Garrido.
Por ellas ha merecido la pena esta visita a Roma, aunque no se haya sabido aprovechar todo el potencial desplegado en el piloto.
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Dexter: "Todo ha cambiado"

(Spoilers sobre el arranque de la 7ª temporada de Dexter)

Con esta frase que pronuncia Debra hacia el final del 7x03: "Buck the System" podemos resumir lo que el arranque de temporada de la serie nos está ofreciendo, y es precisamente lo que más necesitaba tras el horror que supuso la anterior, en la que se tomó al espectador por tonto cuando desde el principio estábamos de vuelta de su burdo engaño.
Con ese mosqueo en mente, y el tedio por todo el asunto religioso, enfrentamos una nueva temporada con la promesa de la esperada revelación del oscuro pasajero de Dexter frente a Deb, ya no solo su hermana, sino también su enamorada. Y con las cartas por fin sobre la mesa debemos reconocerle haber sabido recuperar el nivel que hace ahora 7 años nos enamoró.

Este resurgir no solo se debe a que la verdad salga parcialmente a la luz, sino al buen retrato del impacto que esto tiene en los personajes (sobre todo en Debra), acercando más y más sus vidas para que Debra pueda ir entendido más a Dexter y sus motivaciones a la par que mantenerlo vigilado (o al menos así lo cree ella).
Pero no solo este asunto está contribuyendo al buen nivel de la temporada, sino que el caso de Viktor está comenzando a dar bastantes quebraderos de cabeza al departamento de policías de Miami, y en última instancia a Dexter, que es quien se encuentra detrás de la muerte del asesino, y a por quien va la mafia para la que éste trabajaba.

Además de estos dos frente, uno de ellos todavía desconocido para Dexter, nuestro protagonista también ha estado lidiando con el ayudante de Masukka, una trama más light que ha servido para rebajar un poco la tensión que tanto Dexter como los espectadores estamos sintiendo, y ciertamente se agradece. Porque necesitábamos un respiro, y más tras conocer que Laguerta también se encuentra cada vez más cerca de averiguar el secreto de su analista forense.

Todo ha cambiado, y para bien, porque Dexter está de nuevo camino de su mejor versión y con el final en el horizonte de su octava temporada parece que nos tocará sufrir deliciosamente con nuestro asesino favorito contra las cuerdas.
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HIMYM: Un chicle que no da más de si

Como buen fan de How i met your mother que se preste, he atravesado diferentes etapas con la serie a lo largo de su historia: emoción, tristeza, diversión, aburrimiento, alegría, cansancio...una montaña rusas de emociones dependiendo del momento de forma que atravesase la serie. Pero siempre al pie del cañón, porque en las series, como en las relaciones, hay que hacer balance de vez en cuando para comprobar cuando una merece la pena. Sus personajes me tenían conquistado desde el principio, por lo que por el cariño que les tenía siempre he estado ahí, en los buenos y en los malos momentos.
Pero por supuesto, todo tiene un límite, y creo que lo están alcanzando en esta temporada.

Cuando nace una serie sus guionistas deben saber más o menos lo que nos quieren contar y lo que quieren hacer con sus protagonistas, aunque luego lleguen más pronto o más tarde a los objetivos que se habían marcado incialmente. Tengo claro que desde el principio sabían las diferentes etapas por las que querían que la relación de Marshall y Lily pasase, la maduración de ellos como pareja y sobre todo como personajes. Tengo también claro que querían que nos enamorásemos irremediablemente de Robin para que termináramos deseando que ella, y solo ella, pusiese fin a la soltería de Barney.
Así como estos cuatro personajes tienen su futuro trazado en mayor o menor medida, luego tenemos a Ted, el cual está claro que su final será conocer a la dichosa madre y formar con ella la familia ante la cual habla en el futuro.

Sabiendo todo esto de antemano, tragamos y tragamos con las diferentes relaciones que Ted nos va relatando, disfrutando siempre del camino, porque para qué negarlo, la importancia de esta serie está en el camino y no en el destino como en muchas otras. Pero aun con este, llega un punto en el que no podemos continuar tragando sin rechistar, masticando el mismo chicle una y otra vez a sabiendas de que ya no le queda sabor.
Es este precisamente el punto en el que nos encontramos, con la vuelta de Victoria a la vida de Ted como si de la segunda venida del Señor se tratase. Una relación que sabemos no va a ninguna parte, pero que se empeñaron en vendernos como algo grande al final de la temporada pasada, para lo que es peor, ahora ningunearla y quitársela de encima a las primeras de cambio. No, así no.

No voy a entrar a comentar nada de la omnipresente boda, entre otras cosas porque aunque parece una tierra prometida a la que nunca llegaremos disfruto enormemente con esos juegos temporales que intentan devolvernos a la gloriosa época inicial, aunque para no engañar a nadie diré que necesitamos avanzar pronto en la historia. Pero ya no solo en lo que a esta boda se refiere, sino a todas las tramas en general, por que ya todos los personajes se encuentran en un punto en el que no pueden dar más de si, no tienen evolución posible porque ya han alcanzado la madurez. Por tanto, deseo que esta temporada finalmente sea la última, coloquen todas las piezas en su sitio, las historias en su orden, y pongamos cara de una vez por todas a la dichosa madre.
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Glee, madurando en la búsqueda de un sueño

Se que cuando terminó la tercera temporada de Glee fui el primero en darle muchos palos, afirmando que no volvería al McKinley en su regreso a las clases, pero entre el mal hacer de las nuevas series y el interés que las apariciones de Sarah Jessica Parker y Kate Hudson despertaron en mi me decidí a darle una última oportunidad. Ahora, tras 4 episodios emitidos, no puedo estar más satisfecho de haberlo hecho porque ha remontado el vuelo como pocos podíamos esperar, sobre todo si tenemos en cuenta que rara vez las series teen consiguen encontrar el tono con el paso de sus protagonistas a la universidad.

Es precisamente esto lo que me está resultando más interesante de esta nueva tanda de episodios, el equilibrio entre las tramas que suceden en el McKinley y las que se desarrollan en New York. El nuevo New Directions se encuentra todavía ensamblando sus piezas pero los nuevos personajes prometen ofrecernos buenos momentos (aunque por el momento, parece que solo Unique puede hacer sombra a los protagonistas anteriores, en cuanto a personalidad, que no a tramas, donde ahi nos meten el nuevo triángulo amoroso emulando a Quinn,-Finn-Rachel con animadora-hermano de Puck-chica sosa pero maja), y más tras saber que están trabajando ya en el episodio dedicado a "Grease".
Pero la parte que más estoy disfrutando quizás sea la de NY, porque seamos claros, Rachel siempre ha sido y será el centro de Glee, y verla cumpliendo su sueño está siendo delicioso (y si, Kate Hudson tiene mucho que ver en ello).

El pero que hasta ahora le veo, está siendo la trama de Kurt, no porque no considere que pueda trabajar en el mundo de la moda, sino por la facilidad con la que ha conseguido todo. Por no hablar de lo fácil que la jefa se lo está poniendo (¿acaso Sarah Jessica está interpretando de nuevo a Carrie con uno de sus asistentes?).

Aun con este pequeño detalle, que tampoco es que moleste, es de justicia reconocer que las cosas se vuelven a hacer bien. Es cierto que buena parte del humor característico de la serie, de esa mala leche inicial, se ha ido desvaneciendo poco a poco (aunque a veces tengamos algún destello), lo hace en favor de una madurez que le está sentando de maravilla. Y como prueba, el último episodio emitido "The break up" y una escena: la canción de Blaine a Kurt. Maravilloso.
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Estrenos 2012/13: ¿Esto es lo que nos teniais preparado?


Tiempos ajetreados para cualquier seriéfilo, pero muy deseados, porque nos encontramos en plena avalancha de estrenos y regresos. El problema es que esta remesa de nuevas series que estamos viviendo está siendo de las más flojas que mi mente alcanza a recordar. Hasta la fecha le he hincado el diente a más de una docena de series de las cuales solo 4 han conseguido que continúe más allá del piloto, más por rellenar huecos de la temporada anterior que por que me hayan picado excesivamente la curiosidad.

Las que jamás debieron ver la luz:


- Elementary: Por que es básicamente un procedimental más para el saco de la CBS que aprovecha el nombre de Holmes para atraer al público. Un engaño, porque no aporta nada al clásico quedándose en un simple procedimental.

- The Neighbors: Comedia blanca y sin gracia sobre un grupo de alienígenas que conviven con una familia terrícola en una urbanización. Nada, cero. 

- Animal Practice: Un veterinario, sus particulares ayudantes, la tensión sexual de manual con su ex (que encima es su jefa) y un mono ayudante. Nada nuevo, nada bueno. Mala, peor, pésima. NO.

- 666 Park Avenue: El terror está de moda garcias a American Horror Story y esta serie pretende vivir de rentas, porque poco o nada aporta al género. Personajes sin miga, malos de caricatura y tramas insípidas. Totalmente fallida.

- Partners: ¿De verdad de los creadores de Will & Grace sale esto? Si, son dos parejas de las que en realidad salen 3, pero misteriosamente se olvidan de la química necesaria para que una comedia funcione.

- Guys with kids: Aun siendo mejor de lo que me esperaba, y habiendo visto los dos primeros episodios, me bajo del carro ante una serie simple (pero correcta), antigua y cero estimulante (principalmente su gran probelma, es totalmente intrascendente, no aporta nada).


Esto no es para mi:

- The Mob Doctor: Nos encontramos con una especie de crossover entre una serie de médicos y una de mafiosos, que precisamente encuentra su premisa su mayor enemigo, ya que dificilmente llega a conciliar las dos series en una sola. No es mala, y podría incluso llegar a resultar interesante, pero no me convencen ni los médicos ni los mafiosos.

- Last Resort: Siendo un piloto más que aceptable no consigo conectar ni con personajes ni con tramas o conflictos. Pero el problema no creo que sea suyo, sino que el tema bélico no puede interesarme menos. En cualquier caso no me sentiré mal, porque no creo que dure mucho en antena...

- Revolution: Serie apocalíptica de la nueva era, es decir, drama familiar aderezado de tanta acción como el presupuesto lo permita salpicado de algún misterio. En este caso es la desaparición de la tecnología del planeta, algo que logra picar un poco la curiosidad pero que al no estar sustentado sobre unos buenos personajes hace que se pierda completamente el interés.


Por el momento, compro:

- The New Normal: No es nada del otro mundo, pero aunque solo sea porque Ryan Murphy está detrás, y porque los protagonistas son homosexuales, voy aguantando. Tiene puntos graciosos y los personajes el suficiente potencial para terminar enamorándome.

- Go On: No es por lo que es, sino por lo que puede llegar a ser. Actualmente es una comedia simpática, pero tiene muchas papeletas para ser la nueva Community. Versión más simple y dulzona, si, pero Community al fin y al cabo.

- The Mindy Project: No soy un gran fan de las comedias románticas, pero precisamente por ello creo que esta serie puede conquistarme gracias a la parodia que hace de ellas. Mindy quiere ser Bullock, Anniston o Ryan, y seguro que por el camino nos hace pasar muy buenos ratos.

- Ben and Kate: Piloto simpaticón que sienta las bases de unos personajes entrañables y de una dinámica muy bonita entre ellos. Por ahora no pasa de ahí, pero al menos ha conseguido transmitir más que la gran mayoría de estrenos de lo que es y lo que quiere ser. Y yo lo compro.
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Elementary, un procedimental cualquiera

Vaya por delante que no he tenido tiempo todavía de hincarle el diente a Sherlock, por lo que mi opinión respecto al estreno de esta versión americana del clásico no está influenciada por ningún tipo de comparación con la inglesa. Y aun así no será muy favorable.

A estas alturas es de sobra conocido por todos que no soy muy amigo de las series procedimentales, salvo que sean muy especiales o en su defecto tengan una trama horizontal que tarde o temprano puedan explotar satisfactoriamente (véase el caso de Fringe, por ejemplo). Por esto, cuando le doy una oportunidad a un piloto de una serie de este tipo lo primero que busco son unos personajes protagonistas atrayentes, enegmiáticos, que se vean envueltos en complicados casos que requieran lo mejor de si mismos. Casos imaginativos, extraños o enrevesados que saquen lo mejor de los protagonistas.
¿A cumplido Elementary con estos dos únicos (pero no sencillos) requisitos? Rotundamente no.

No voy a negar que este nuevo Sherlock no sea un buen personaje, puesto que es lo suficientemente rarito como para resultar minimamente interesante, y está claro que sus habilidades están a la altura del personaje, pero aun así le falta "algo" para atraparnos.
A su lado tenemos a Watson, la cual por vez primera es una mujer (algo que muchos parece ser que no conciben), quien ha sido uno de los principales escollos de este piloto ya que poco o nada ha aportado al resultado final, con una Lucy Liu plana, sin matices ni apenas interés. Como quien pasa por alli...

En cuanto a la trama de este primer episodio, sin referirme a la presentación de personajes, que más o menos puedo considerar correcta, ha sido un auténtico coñazo. El caso a investigar no ha conseguido despertarme el más mínimo interés, e incluso la forma en la que Sherlock deduce la resolución me parece muy pillada por los pelos, mucho.

El piloto en si arranca bien, con el curioso primer encuentro entre Holmes y Watson y la primera visita a la escena del crimen, pero de ahí para adelante no deja de caer y decaer, tanto en ritmo como en interés, algo que el piloto de una de las grandes apuestas de la CBS no se puede permitir. Si ya no ponen toda la carne en el asador para engancharnos con el primer episodio, ¿qué podemos esperar del resto de la temporada?
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Falling Skies, invasores de segunda

(Spoilers de la 2ª temporada de la serie)

Falling Skies siempre será una serie de segunda y esta temporada lo ha vuelto a demostrar desaprovechando todas y cada una de las oportunidades que ha tenido para crecer, para mejorar, para jugar en la primera división de las series.
En su primera temporada se despidió con Tom encaminándose hacia la nave de los carapeces de la mano de Kara, y con todo lo que esa trama podía dar de si no hizo más que diluirse como azúcar en el agua en tan solo un episodio con la huída de Tom sin ningún avance significativo, siendo indultado sin mayor explicación. Igual que nos dejaron con el cliffhanger nos dejaron con su resolución: boquiabiertos, pero por motivos claramente opuestos.

Posteriormente se intentó enmendar el error con dos grandes esperanzas para la humanidad que prometían subir el listón de la serie: por un lado la promesa de una nueva civilización en Charlstone, último bastión de la sociedad, la cual resultó un gran jarro de agua fría debido a la falta de voluntad en la lucha contra los invasores; y por otro lado la rebelión que se estaba fraguando entre los skitters frente a los alienígenas, algo que también resultaba muy interesante pero que al final se tradujo en más quebraderos de cabeza que alegrías (tanto para nosotros como para los propios protagonistas), aunque al menos sirvió para dar un gran golpe contra la ocupación.
Estos dos arcos han ocupado la segunda temporada pero en ningún momento fueron explotados como debían, dando tumbos, titubeantes en cada paso que daban, sin un rumbo claro.

Pero no todo ha sido negativo, y aunque solo sea por destacar algo, es de justicia mencionar la consecuente evolución de Ben, su lucha interna entre la que fue su familia (la humana) y la que lo es actualmente (la skitter). El mundo ya no es el que todos conocían, y nunca volverá a serlo, y esto nadie mejor que él puede saberlo.

Aun con todo no voy a negar que Falling Skies me ha entretenido durante este verano, pero me da pena ver como han desaprovechado la oportunidad de ser mejores. Ojo, para mi su carácter familiar tan criticado no es un problema, es algo que asumo desde que compro su premisa inicial, el problema para mi es que se han acomodado en "el ataque de la semana" cuando podían crecer mucho serializando un poco más sus tramas. Podrían perder espectadores, si, porque en TNT se llevan los procedimentales, pero a buen seguro ganarían en calidad.
Para colmo de males se han despedido con dos cliffhangers que me han dejado muy frio: el dichoso insecto, esta vez en el ojo de Hal (el cual todavía no alcanzo a entender cual fue su propósito cuando estuvo en el de Tom, pero será cosa mia que no soy muy listo); y la nueva criatura extraterrestre que acaba de llegar a la Tierra, la cual no cabe duda que será un nuevo aliado, restando mucho interés a la despedida.

¿Estaré ahí el próximo verano? Pues sinceramente tengo mis dudas.
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True Blood 5ª temporada: ¿Sangre caduca?

True Blood se ha marcado una de las temporadas más flojas de su historia, lo cual no quita que se haya despedido con una season finale muy interesante que nos ha dejado con un cliffhanger marca de la casa, de la mejor True Blood, pero que no ha servido para reconciliarnos con la serie. Ahora, a entrar en materia, por lo que si no has finalizado la 5ª temporada mejor no sigas leyendo.

La tan esperada vuelta de Russell Edgington se ha traducido en un enorme desperdicio de uno de los grandes villanos de la ficción, con una trama de ascenso de poder que finalmente se quedó en nada (aunque por otro lado tuvo el final que merecía, le pudo el vicio).
Sin embargo, toda esta trama de integración frente a subyugación de la raza humana fue de lo más pasable de la temporada, más por el cambio de Bill y la lucha de Eric que por otra cosa (y bueno, por tener a Barb de Cougar Town dándolo todo). Bueno, Salomé también ha tenido un pase, pero porque en general todas las tramas han sido bastante coñazos, por lo que no es difícil destacar un poco.
Vamos, que todo este asunto de la Autoridad podría colar si el resto de las tramas hubiesen mantenido el nivel. La pena es que no ha sido así.

Primeramente Sookie y todo el rollo de la muerte de sus padres, algo que ha ido avanzando a paso de tortuga para finalmente quedarse a medio gas, por no mencionar toda la tontería de querer ser normal. ¡Venga ya Sookie! Que si, sabemos que es un tema al que tarde o temprano debíamos llegar, pero desde luego no ha sido la mejor forma de hacerlo.
Segundo, los problemas con los que Jason ha ido lidiando en estos 12 episodios: sus idas y venidas con Jessica y Hoyt, la oleada de crímenes anti seres sobrenaturales y por último las visiones de sus padres. Un coñazo todo, vamos, en donde solo se podría salvar la bonita escena de Jessica borrando los malos recuerdos de la mente de Hoyt antes de que éste se fuera de Bon Temps.
Tercero, el nuevo lio de Sam de la mano de Luna y su hija. No entiendo cómo tras 5 temporadas seguimos arrastrando a este personaje que poco o nada lleva aportando desde el principio de la serie. Soso y sin carisma, y por tanto sin interés.
Y ya por cuarto y último, Alcide y los hombres lobo. Si, torsos, sexo y carne, mucha carne, pero poca chicha hasta la season finale, donde pasó lo que se veía venir desde el principio de la trama de la manada.

Como veis, bastantes puntos flacos los que la temporada nos ha dejado, y que ni la enorme Pam ha podido salvar (y no porque no lo haya intentado, que ha estado enorme de principio a fin), que bastante ha hecho ya la pobre logrando que Tara mejore de forma tan sustancial.
Una lástima hablar así de True Blood, pero de donde no hay no se puede sacar. Veremos si son capaces de remontar en la sexta temporada, y a donde nos lleva este Bill reconvertido en Lilith.
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Te deseo una muerte lenta y dolorosa (VI)

Nueva entrega de esta divertida sección en la que despotricar a gusto acerca de los personajes que más me sacan de mis casillas del universo televisivo.

Últimamente tengo que reconocer que los guionistas de las diferentes series se encuentran intentando complacerme con sus personajes, o eso o cada vez soy menos exigente, porque no hay muchos personajes que estén ganándose mis odios.
Uno de los que concentra toda mi ira es Frank Gallagher, patriarca de la familia protagonista de Shameless US, quien si bien en su primera temporada me caía mal no fue hasta la segunda donde logró exasperarme con cada una de las tramas que protagonizaba. Siempre ha sido un personaje egoísta, interesado y muy mal padre, pero en esta segunda tanda de episodios cruzó todas las líneas morales posibles: dejó a uno de sus hijos (el bebé, encima) como señal para devolver un pago, intentó acelerar la muerte de una conocida mientras fingía su amor por ella para quedarse con su pensión, robó a su propia madre, hizo recaer a su mujer en las drogas...vamos, toda una joyita. Menudo ejemplo para sus hijos, quienes bastante bien encaminados van a pesar de tener a ese hombre como ejemplo a seguir.
En fin, pasemos a otro que con Frank me enciendo, ¡qué tio!

Y de un desequilibrado a otra que rivaliza seriamente con él, porque si algo ha demostrado Tara en las 5 temporadas que True Blood lleva en antena es que no está en sus cabales. Sus bruscos cambios de humor, su permanente cara de mala leche y sus constantes crisis sentim

En el fondo, lo que necesita es un buen polvo, porque toda su ira contenida radica en que es una malfollada.entales (aquí aun la exculpo un poco, que la mujer se ha liado con todos y cada uno de los locos de Bon Temps) la han puesto en mi punto de mira desde el principio. Nunca soporté sus gritos, y mucho menos sus llantos con ese característico temblor de barbilla suyo, pero superó mi paciencia con su "evolución" en el inicio de la presente temporada, con el resentimiento hacia los que hicieron lo que pudieron por salvar su vida.

Afortunadamente par mi, las cosas parecen estar cambiando para ella, y es que estando tan cerquita de Pam es difícil que el personaje no comience a ganar enteros. Esperemos que permanezcan mucho tiempo juntas y asó continúe mi respiro.

Para cerrar el artículo, que mejor que hacerlo con un caso curioso, el de los cuidadores a cargo de los chicos de Misfits, ya que todos y cada uno de ellos son de lo peor que te puedes echar a la cara. sobre todo el último que hemos tenido, un completo gilipoyas que no solo le hacía la vida imposible a Kelly y los suyos, sino que a todos los espectadores.
Afortunadamente para nosotros, poco suelen durar con vida, asi que el sufrimiento que nos ocasión lo terminan compensando con lo que disfrutamos con su muerte.

Podeis conocer el resto de mis odios seriéfilos ya revelados aquí.
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Teen Wolf no es The Vampire Diaries

Pero tampoco lo necesita, porque en esta segunda temporada ha demostrado saber aprovechar a la perfección las bazas con las que cuenta, ofreciéndonos una historia que ha ido creciendo en intensidad, proporcionándonos una recta final trepidante.

La presente temporada está marcada por la multiplicación de los frentes a los que nuestro protagonista, Scott, se tiene que enfrentar. Ya no solo tiene que lidiar con el cada vez menos enigmático Derek y con la familia de cazadores en la que se integra su novia (donde ha llegado el todopoderoso y temido abuelo), sino que además debe hacer frente al Kanima, un nuevo ser que guiado por su máster está cometiendo diferentes asesinatos.
Por si fuera poco con lo que lidiar, resuenan los ecos del pasado en la mente de Lidia, quien sigue atormentada por el ataque sufrido por el anterior Alpha. Pero no todo es lo que parece, y esas imágenes en su mente le estaban enviando un mensaje: debe hacer todo lo que el Alpha le manda si quiere ser libre.

Todas estas tramas no solo involucran y reparten la importancia entre todos los personajes de la serie, sino que lo hacen consiguiendo que nos interesemos y preocupemos por cada uno de ellos. Gran parte del mérito de esto lo tienen los actores, que están dando lo mejor de si mismos aunque alguno de ellos tengan que defender personajes un tanto planos (aunque a esto se le está intentando poner solución, también hay que decirlo).

Actualmente nos encontramos en la recta final de la segunda temporada, con una tercera ya asegurada, por 22 capítulos ni más ni menos, lo que demuestra la confianza de Mtv en el producto. Y viendo el resultado no es de extrañar, porque ahora si tienen entre manos un producto sólido por el que no está de más apostar fuerte.
Que todo lo que ha sucedido en estos 10 episodios en The Vampire Diaries habría pasado en 3, si, la Kanima ya sería historia en Mystic Falls, pero que las cosas sucedan más lentamente no es malo siempre y cuando se construyan como deben, y en Teen Wolf lo están haciendo muy bien.
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Bunheads: Paradise, el nuevo Stars Hollow




Cuando se estrenó Bunheads, la nueva serie de Amy Sherman Palladino, todas las críticas la presentaban como la sucesora de Las Chicas Gilmore, mientras que yo asistía atónito a un piloto que me dejaba un poco frio, incapaz de comprar su premisa: una bailarina de Las Vegas es acosada por un madurete, y ante las dificultades que atraviesa para encontrar un buen trabajo y asentar su vida decide concederle una cita tras la cual acaba casada y yéndose a vivir con él. Pues no, por muy desesperada que fuese su situación (que tampoco lo era) nadie en su sano juicio terminaría así a la mañana siguiente. Bueno, Michelle no es que esté muy cuerda tampoco, pero aun así no cuela.

Afortunadamente esta premisa se dejó pronto atrás, sirviendo solo de excusa para situar a la protagonista en un disparatado pueblo donde debía lidiar con su suegra, Fanny Flowers, quien regenta una academia de baile clásico. Y fue aquí, cuando se desligaron del detonante incial, cuando identifiqué el toque Palladino en la serie. Por que aquí Michelle no tendrá una Rory, pero a cambio podemos disfrutar de 4 bailarinas maravillosas, cada una con su personalidad, que se complementan a la perfección. En cambio lo que si tenemos de nuevo es esa tensa relación de amor odio entre madre (política) e hija, con Kelly Bishop en un papel muy similar al que interpretaba en Las Chicas Gilmore, aunque un poco más dulcificada (pero igualmente genial).

Pero los parecidos no terminaron aquí, sino que los personajes comenzaron a hablar freneticamente, la música nos trasladó a Stars Hollow y cada habitante del pueblo que vamos conociendo podría haber vivido en otra vida en el citado pueblo.
Estas características podrían sin embargo atribuírsele a más de una serie pero aquí la clave es la personalidad de Michelle, y por supuesto la relación madre-hija, impregnando la esencia Gilmore que hace que la serie sea tan encantadora.
Por que si, la serie se ha convertido rápidamente en una de las imprescindibles del verano, por que es entrañable, por que todos los actores están fantásticos en sus roles y porque el conjunto está funcionando a las mil maravillosa. No les hacen falta grandes tramas, el día a día de Paradise, con sus tonterías, con sus miedos, sus inseguridades y sus locuras, es suficiente para mantenernos ahí semana tras semana.
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