19 ago. 2014

Revenge y Amanda afinan su puntería en la 3ª temporada

"Revenge" ha logrado enmendar los errores de la desastrosa segunda temporada en un tercer año  caracterizado por el borrón y cuenta nueva, por dejar atrás el horror que supuso la Iniciativa y por recuperar el rotulador rojo que tanta gloria dio a la serie en el pasado. Desde la season premiere Sunil Nayar, el nuevo showrunner, demostró tener claro hacia donde tenía que ir la cruzada de Amanda, que no es otro lugar que la destrucción final de los Grayson, por lo que nos planteó un jugoso flashforward que nos tuvo enganchados hasta más de la mitad de la temporada, dejando entremedias un reguero de venganza y destrucción que hizo las delicias de los fans de la auténtica Amanda Clarke.

(A partir de aquí spoilers de lo que ha dado de si la 3ª temporada, lee bajo tu propia respnsabilidad)

Si bien hasta el frenético episodio de la boda todo marchó sobre ruedas, fue tras él cuando la serie volvió un poco a la deriva. Los capítulos con Emily sufriendo pérdidas temporales de memoria lastraron el buen ritmo de la venganza y, de paso, sirvieron como introducción a nuevos personajes y tramas que desviaron un poco la atención de nuestra protagonista. Esto no es necesariamente malo, pero como espectador quiero ver cerca el desenlace de este delicioso enfrentamiento Emily/Familia Grayson, por lo que cada nuevo obstáculo en el camino me resulta un poco frustrante. Aun con esto sigo disfrutando como el primer día con cada víctima del rotulador de Amanda, pero ello no quita que desee que los acontecimientos se precipiten.

Por esto disfruté como un enano de la season finale de esta tercera temporada, porque "Revenge" entró en materia y puso realmente las cartas sobre la mesa: Victoria conoce, por fin, la verdadera identidad de Emily, Conrad recibe por fin su merecido (aunque de la forma más inverosímil posible), sufrimos una muerte "interesante" como la de Aiden y Jack Porter se mete en un nuevo lío sin comerlo ni beberlo.
Pero a pesar de todo lo que pasó, no fue perfecta, ni mucho menos. Porque la muerte de Conrad a manos del padre de Amanda carece de todo sentido, no solo porque no resulta creíble que siga vivo sino porque invalida en mayor o menor medida la premisa de la serie. Es cierto que Amanda puede seguir intentando limpiar su nombre, pero sin tener la muerte detrás le resta muchísima fuerza a su odio de cara al espectador.

Chirrió eso, por la necesidad imperiosa de crear un gran WF que nos mantuviese pegados, cuando realmente era innecesario, eso ya lo teníamos con el internamiento de Victoria, pero también que Charlotte delatase a Jack, por mucho que todas las pruebas apuntasen a que él estaba tras su secuestro. Con todo lo que han invertido en construir su relación, la única sincera y verdadera que mantiene la joven Grayson, no es coherente que le acusen sin al menos escuchar su versión de lo sucedido.

Aun con estas pegas "Revenge" ha recuperado su esencia y vuelve a ser uno de los mayores placeres semanales, aunque solo sea por cada escena, mirada o sentencia entre Victoria y Emily, un enfrentamiento que se presenta de lo más jugoso para la 4ª temporada ahora que se han quitado las máscaras. "Revenge" es cada vez más consciente de lo que eso, y de lo que queremos que sea, por eos estoy convencido de que ni la aparición de David Clarke empañará el desenlace de esta guerra a muerte en los Hamptons.