6 jul. 2011

Treme 2ª temporada: Poniéndose en pie

Entiendo que Treme no es una serie para el gran público, que no es una serie fácil, por su temática, por su ritmo y por la cantidad de personajes que componen el especial universo de la serie. Y si encima no te gusta el jazz, el blues, el soul o el r&b que impregnan Treme como un personaje más, entonces la cosa ya está casi imposible.
Pero aun con todo eso, pienso que dándole el tiempo necesario para conectar con la serie y con todos sus elementos se puede llegar a disfrutar enormemente. Precisamente este ha sido mi caso, a trompicones hasta el séptimo episodio de la primera temporada, pero tras el cual me enamoré irremediablemente de New Orleans y sus habitantes, y ahora, llegado el final de su segundo año, no puedo estar más contento de haber aguantado en los difíciles comienzos, porque Treme está siendo la mejor serie de la actualidad.

Ni juegos de tronos, ni búsquedas de asesinos, ni madres vendedoras de marihuana o señoras con cáncer, no hay nada como el Mardi Grass y sus preparativos, la ilusión por hacerse un hueco en el mundo de la música, por limpiar las calles de criminalidad, por esclarecer lo sucedido durante y tras la tormenta...en definitiva, por salir adelante tras la catástrofe, por rehacer sus vidas.
El primer año de Treme terminó muy bien, pero este segundo ha demostrando todo su potencial, y viendo el material que cada domingo noche ve la luz no me extraña que la HBO la renueve a pesar de sus bajas audiencias, porque con series de tanta calidad como esta, tan redondas, me extraña que alguna otra pueda quitarle el título de reina del cable.

A partir de aqui lee con cuidado, que habrá algún que otro spoiler.

Esta segunda temporada ha sido más optimista, hemos visto como poco a poco todos los personajes iban recuperándose en mayor o menor medida, alcanzando una estabilidad que les permitiese ser felices: Toni está poco a poco superando lo de su marido, gracias a los éxitos que poco a poco va obteniendo en su trabajo, y encima acercándose cada vez más a Terry (una relación que me encanta) a pesar del distanciamiento de la season finale y de los líos que su hija parece ir dejando atrás; Antoine logra por fin una estabilidad económica gracias a su trabajo en la escuela, trabajo que en el que le costó entrar pero del que ahora, tras el fracaso que supuso su grupo musical, difruta mucho, muy motivado; Janette ha conseguido hacerse un hueco de nuevo como cheff reconocido y gracias a ello vuelve a New Orleans por la puerta grande (y sorprendiéndonos con un affaire con su soul-chef); Big Chief y su hijo Delmond vuelven con más fuerza al mercado musical con una remasterización de su música (la cual personalmente me ENCANTA); Davis y Annie prosiguen su relación mientras él intenta hacerse un hueco en la música con su particular carácter reivindicativo, y ella por su parte intenta dejar su propia huella como compositora tras la impactante muerte de su amigo y Sonny se aleja de su turbio pasado de la mano de su compañero de banda y de una nueva chica que despierta su atención (si, es un poco amago de Annie, pero me cae muy maja).


Pero no todo han sido risas, porque LaDonna ha sufrido en sus propias carnes la cara más dramática de la ciudad tras ser atracada y violada, lo que nos mostró a una LaDonna desaparecida, ausente, a la que le costó volver a ser la que fue pero que en la season finale nos recordó a todos porque la tenemos encumbrada desde el primer capítulo. Muy grande LaDonna, pero también Khandi Alexander.
A Nelson tampoco le ha ido del todo bien, se ha pasado toda la temporada intentando enriquecerse construyendo en la ciudad, o más bien reconstruyendo la ciudad, pero finalmente todo se ha venido abajo tras salir a la luz los diferentes chanchullos del consistorio. Si bien es cierto que era un personaje poco querido, a mi siempre me ha caído simpático, porque no solo venía a enriquecerse, sino también a disfrutar de los placeres de la ciudad, y vaya si lo hacía.

Como decía al principio, una temporada fantástica de principio a fin donde los capítulos de 1 hora se pasaban en un suspiro. se la echará mucho de menos hasta su tercera etapa, pero la espera a buen seguro merecerá mucho la pena.
Para concluir, qué mejor que las maravillosas palabras de Davis en la radio en la última escena de la season finale (que perfectamente podría haber pasado por una series finale, perfecta) y que resumen la esencia de esta gran serie y sus personajes:

" De cualquier manera, New Orleans, estamos todos aquí, ¿no? Un poco más de hogar cada día y, aunque no es como deberia serlo...incluso si lo hacen difícil...¿dónde más podríamos ir?"

3 comentarios:

satrian dijo...

Esta serie es una montaña rusa de emociones, tan pronto te ries, como bailas, como lloras, como te emocionas... maravillosa en su complejidad.

6 de julio de 2011, 16:20
WATANABE dijo...

Todavía no la he terminado, me faltan cuatro episodios, pero ya casi la echo de menos. Otra de esas series que cuando entras ya no puedes dejar de disfrutarla. A pesar de la dureza de lo que ocurre es una inyección de positividad en vena. La música te lleva en volandas.

7 de julio de 2011, 0:05
fon_lost dijo...

Maravillosa. La segunda temporada fue maravillosa. Y siento tanto no haber escrito sobre ella....pero el ver la seaason finale en la playa me hizo no encontrar el momento adecuado para sentarme y escribir (algo que podría dar para mucho). Es una serie "difícil", pero en la que una vez entras, no quiero salir. Es indingante que no haya recibido nominaciones en los Emmy, y que su fantástico reparto haya pasado totalmente inadvertido. En fin, es una serie para el público, y mientras sigamos teniendo nuevas temporadas de Treme, seguiremos disfrutando.

15 de septiembre de 2011, 18:39