14 oct. 2013

La calma en el ojo del huracán

(Texto con spoilers de la season premiere de a 4ª temporada de "The Walking Dead")

"30 days without an accident". 30 días sin un accidente y jugando a las casitas. Así han estado los supervivientes liderados por Rick en este período de ausencia. Huertos, granja, hora de lectura, música...todo parece felicidad en la cárcel, solo enturbiada por la molesta llegada de zombies a sus vallas, aunque incluso hasta esto parece entretener a  la comunidad. Todos se llevan bien, comienzan a iniciarse relaciones sentimentales...¡y hasta incluso Michonne es agradable y simpática!

Como era de esperar tanta calma no podía durar mucho. Por un lado Rick se encuentra con una superviviente en el bosque, y convencido de ir al encuentro con su marido se da de bruces con sus propios miedos. El dolor y la pérdida de esta mujer despiertan fantasmas en él que parecían haber quedado atrás.
Por otro lado el grupo de expedición se va de compras al supermercado (el cual está intacto misteriosamente, qué lejos queda la escasez de productos y alimentos) y ahí nos encontramos con la intensidad que echábamos en falta (y con la escena que se ha llevado todo el presupuesto del episodio) al verse sorprendidos ante las impredecibles caídas de caminantes desde el techo. Todo parecía indicar que el negro sería la primera víctima de la temporada, pero el dudoso honor recayó sobre el nuevo ligue de Berth.

Superados ambos contratiempos volvemos a la prisión para descubrir que no todo es lo que parece, ya que Carol no está dispuesta a dejar que los niños corran la misma suerte que su hija, por lo que encubierta bajo la hora de lectura se dedica a dar clases de autodefensa con armas. Chica lista, aunque está por ver como se toma Rick esta mentira. No hay que olvidarse que esto ya no es una democracia.
Como cliffhanger tenemos una muerte en el interior de la cárcel, lo que nos deja a un zombie que en mitad de la noche puede aprovecharse de que todos hayan bajado la guardia. Vuelve el huracán.

Como regreso quizás haya dejado a más de uno un poco frío, pero yo en cambio lo encuentro un buen punto de partida para desarrollar la temporada. Esta calma precede de forma clara a una gran tormenta de zombies que puede tumbar el hogar y dejar muy tocados al grupo, y por si esto no fuera suficiente la sombra del gobernador planea todavía sobre sus cabezas. Apuesto a que nos esperan unos próximos capítulos de verdadera angustia para nuestros protagonistas.