23 nov. 2011

No es donde estás, sino hacia donde vas


(Texto con pequeños spoilers de la segunda temporada de How to make it in America)

La primera temporada de How to make it in America fue todo un auténtico soplo de aire fresco en nuestra parrilla televisiva, y la segunda temporada que este domingo llegaba a su fin no ha hecho más que confirmar esta buena sensación.

Al igual que en su primer año, la serie ha seguido su camino sin grandes tramas, sin grandes giros o grandes cliffhanger, dedicándose a mostrar simplemente el día a día de Ben, Cam y los suyos en su intento por lograr sus sueños, ya sea dentro de la industria de la moda, como en las bebidas, en las revistas o paseando perros y ejerciendo de camello.
Su éxito radica precisamente en su simpleza, en la cotidianidad y cercanía que desprende cada acción que realizan nuestros protagonistas, pero también en el fiel reflejo que se da de la ciudad, del ritmo y del estilo de vida.

En líneas generales esta ha sido una temporada mucho más constante que la anterior, que fue claramente de menos a más conforme rodaba. Se nota que los personajes ya han encontrado el tono y quizás por ello han encontrado un equilibrio perfecto entre ellos y sus tramas. Por supuesto Ben y Cam siguen siendo los protagonistas absolutos en su afán por conseguir sacar Crisp adelante, pero junto a ellos los secundarios han protagonizado tramas más jugosas. Ya no me refiero a Rene y Rasta Monsta, trama que siempre ha gozado de cierto cariño de los guionistas, sino más bien pienso en Rachel al escribir esto, quien a pesar de seguir un poco dando bandazos al menos ha conseguido que la entendamos e incluso nos encariñemos con ella. Suyos han sido gran parte de los mejores momentos que nos ha dejado esta temporada, principalmente en el capítulo que se pasó colocada de setas, o en ese fin de fiesta recorriendo las calles de New York en bicicleta. Y si, estar liada con Domingo no ha hecho más que que empaticemos con ella todavía más si cabe, porque ni ella ni él son perfectos, ni sus actos, como tampoco nosotros y los nuestros.

La continuidad de la serie está en el aire, ya que sus datos no son nada buenos, pero tratándose de la HBO nunca podremos estar seguros, después de todo la renovaron para una segunda temporada que tardó casi dos años en ver la luz.
El final de temporada nos deja a todos los personajes en una buena posición, caminando firmes hacia sus sueños (salvo el caso de Kappo, que al pobre le esperan unos días un tanto tormentosos), pero a pesar de ello no estaría de más poder acompañarles unos cuantos años para verlos triunfar plenamente (o no, que todos sabemos la facilidad que tienen nuestros chicos para meterse en lios, no hay más que mencionar el nombre de Nancy...).

2 comentarios:

Agustín dijo...

Me gusto mas la primera temporada. Creo que en esta toda la fuerza se la lleva Rene que se come a Ben y Cam en toda la serie, creo que Rachel tenia mas peso en la primera temporada, aquí la he encontrado un tanto difusa. Me ha molestado el final donde después del fraude de Yosi aparece en el ultimo momento el fabricante para encargarse de facturar el pedido. demasiado deus ex machina para mi.
Aunque comparto contigo la frescura de la serie.

23 de noviembre de 2011, 20:10
David Vázquez dijo...

Me ha gustado más esta temporada, ha habido más de todo, más trama, más líos, más sexo como no..jeje y lo mejor es el buen rollo que transmite, a mí se me pasa volando y espero que confirmen pronto una tercera temporada, que quiero ver a Rachel resurgir y los jeans de Crips! :)

Saludos!

23 de noviembre de 2011, 21:06