13 jun. 2012

Hannah y la libertad

(Spoilers del final de Secret Diary of a Call Girl)

Desde el primer episodio Hannah nos deja claro que ella es prostituta porque adora su trabajo. Ha sido una elección suya meterse en ese mundo, es algo que se le da bien y disfruta haciéndolo, por lo que no está dispuesta a renunciar a ello por nada, y sobre todo, por nadie.
Esta es la premisa desde la que parte Secret Diary of a Call Girl, o Servicio Completo aquí en España, y que por supuesto debemos de comprar si queremos disfrutar del recorrido de Hannah/Belle durante las cuatro temporadas que se mantuvo en antena.

Ahora bien, una cosa es abrazar su premisa y otra bien diferente es no evolucionar ni un ápice durante estos 4 años. Que si, que Hannah es una mujer con carácter, pero si algo es capaz de hacer que una persona cambie, aunque solo sea un mínimo, eso es el amor.
Desde que conocemos a Ben en la primera temporada sabemos que Hannah debe acabar con él, y más cuando le vemos reaccionar tan bien ante la verdadera vida que ella lleva. Él siempre ha estado ahí para ella, ha sido su confidente, su amigo, apoyándola cuando lo ha necesitado, a diferencia del resto de hombres que han pasado por su vida. Por ello, cuando llega el final de la serie, y su relación se encuentra tan deteriorada ante la falta de comunicación que existe entre la pareja, ella debería de mostrar un poquillo más de madurez, de aprendizaje, de poso tras sus malas relaciones y haberse dado cuenta de lo fundamental que es Ben en su vida.
A fin de cuentas, Ben tampoco le estaba pidiendo que renunciase a ser quien es, sino que le pedía un poco de su parte para recuperar la confianza perdida, para volver a establecer ese vínculo tan especial que los unía desde un principio.
Él ama a Hannah por lo que es, incluyendo a Belle en el paquete, por lo que me parece excesivamente egoísta que ella sea incapaz de apreciar lo que siempre ha tenido con él cegada por un exceso de egoísmo.

Este final me duele por si mismo, pero lo hace todavía más si tenemos en cuenta que desde un principio se nos hace creer que habrá final feliz, que ambos terminarán juntos pase lo que pase porque teniéndose el uno al otro siempre podrán superar los obstáculos que se encuentren en el camino. esta sensación se acentúa todavía más en la (desastrosa) cuarta temporada, donde se tienen que ir enfrentando a diferentes problemas que parece que solo pueden conducir a un final feliz cuando todo se solucione, llegando incluso a proporcionársele a Hannah una salida fácil a muchos de sus problemas (ejercer de madame, que no se le ha dado nada mal).
Por si fuera poco nos citan a las 12 en su rincón secreto, el muelle, para que nos confiemos en que la despedida será épica. Pero resulta que no, que ese mágico final solo ha estado en nuestras mentes y llega el gran mazazo. Hannah se escoge a si misma sobre todas las cosa, prefiere vivir a su manera y dejar a Ben libre para encontrar a alguien que lo merezca, que pueda hacerlo verdaderamente feliz.
Un final entre lágrimas que puedo haber sido facilmente mucho más dulce (y perfecto), acorde con la filosofía de la serie, que Secret diary of a call girl siempre jugó a ser ligera (no hay más que ver ese duelo westerm que se marcan en el antepenúltimo episodio).

2 comentarios:

D dijo...

Cuando vi el final en su momento pensé que habría otra temporada...no me podía creer que acabara así...lloré con esa músiquita de Adele de fondo T T

4 de julio de 2012, 3:00
adictalosblogdepotis dijo...

A mi me gustó mucho el final, me gusta que me sorprendan, para bien, no como la mayoria .. eso si, llorar, lloré lo que no estaba escrito xDDD

8 de noviembre de 2012, 17:53