Survivor: Cook Island, una edición regulera
(Spoilers de toda la 13ª edición de Survivor)Con una premisa inicial interesante (separar por etnias a los concursantes, en cuatro grupos) Survivor: Cook Island comenzó titubeante, sobretodo fruto de un cast un tanto soso. El twist inicial no estaba dando los resultados esperados por lo que poco tardaron en hacer la primer fusión de tribus.
Llegados a este punto ya ibamos conociendo un poco más a los concursantes, y los de siempre comenzaron a destacar: por un lado Ozzy gracias a sus dotes de supervivencia, pero sobretodo por su destreza en las pruebas; por otro lado, teníamos a la alianza caucásica formada por Parvati, Adam y Candice; otro que comenzaba a sacar cabeza era Jonathan por sus constantes traiciones y su peculiar personalidad, al igual que Yul quien gracias a encontrar tempranamente el idol se colocó en una posición de poder antes de lo que me hubiese gustado.
Pero cuando las cosas se pusieron realmente interesantes fue tras el amotinamiento que sufrióAitutaki a manos de Candice y Jonathan quienes aprovechaban un interesante twist del programa para volver a su tribu inicial, ganándose así la enemistad de sus compañeros.
Hasta ese momento mis favoritos eran los caucásicos anteriormente citados, con la diosa Parvati a la cabeza (aqui todavia no tan diosa, cuánto ha mejorado esta mujer!) pero tras este motín deseaba profundamente que Yul, Ozzy, Becky y Sundra les patearan prueba tras prueba.
Y así sucedió, ha pesar de ser un grupo tan reducido que no tenía opción de descanso en las pruebas, consiguieron mantenerse juntos y llegar intactos a la merge, una merge en la que partían en inferioridad numérica, pero la astucia de Yul a la hora de manejar el idol y la falta de integridad de Jonathan le permitieron ir avanzando y eliminando uno a uno a sus adversarios hasta conseguir lo que al principio parecía un sueño: llegar juntos hasta la final.

Tras ese motín la edición ganó en interés para mi, al menos unos cuantos capítulos, pero tras la merge la cosa volvió a decaer un poquillo, sin llegar al aburrimiento. El claro dominio de Ozzy en las pruebas y el idol de Yul hacían que las sorpresas desapareciesen de las expulsiones, siendo totalmente predecibles y comprensibles. Cualquier intento de Parvati y los suyos por volver a tener los números a su favor era en vano, y a pesar de intentarlo todo, fueron uno a uno apagando sus anorchas.
Lo más positivo de esta edición fue el descubrimiento de Candice, quien consiguió que me olvidase de su imagen en Heroes vs Villanos gracias a su fortaleza mental, a su lucha cada vez que era enviada al destierro en soledad, pero también por su historia de amor con Adam.
En el lado opuesto se encuentra Jonathan, para mi uno de los concursantes más odiosos, ya no solo por sus traiciones (soy de los que justifica casi todo por seguir avanzando en el concurso) sino por su asquerosa personalidad y su falta de educación y de respeto. Ole por Candice cuando se planta ante él y le dice cuatro cosas bien dichas en su cara.
También me ha gustado mucho Ozzy, un superviviente nato, quien para mi mereció ganar desde el minuto uno por su buen hacer tanto en las pruebas como en el aspecto social, donde se mantuvo fiel a si mismo y a sus aliados en todo momento. Lástima que un solo voto le haya dejado sin el millón de dólares, aunque tampoco me parece inmerecida la victoria de Yul, pero está claro que lo ha tenido todo de cara al encontrar el idol tan pronto (aunque supo utilizarlo muy bien, sin dua la mecánica antigua respecto a los idols le ha beneficiado mucho, y restado interés tambien).
Por cierto, patéticas Becky y Sundra, que tras 39 dias necesitaroncerillas y hora y media para encender un fuego (y en el caso de Sundra, ni así fue capaz de conseguirlo).
Resumiendo, una edición normalita, con momentos puntuales muy interesantes y con un par de concursantes muy disfrutables. Aun con todo, la he deborado como es habitual con Survivor y aunque me hubiese gustado que el ganador fuese otro, me ha parecido entretenida.
